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63.- CHI CHI / DESPUES DE COMPLETAR

 

despues de completar

 

K'an El Abismo, Agua
Li Lo Oscilante, Fuego.
Se completa la transición de la confusión al orden. Todas las cosas están en el lugar que les corresponde. El problema que existe cuando se alcanza el equilibrio perfecto es que cualquier movimiento hace retomar el desorden. El hexagrama indica las condiciones de una época de clímax, donde deben extremarse las precauciones.

 

EL JUICIO:                       .
"Después de la terminación. Exito en asuntos peque­ños. La perseverancia fructifica. Al comienzo la buena fortuna, al final el desorden". La transición de los vie­jos a los nuevos tiempos está realizada. En principio todas las cosas se encuentran sistematizadas y sólo en detalles menores puede perfeccionarse el éxito. Con respecto a esto hay que ser cuidadosos para mantener la actitud correcta.
Es muy fácil en épocas como esta dejamos llevar por la relajación y dejar que las cosas sigan su curso sin preocuparnos por los-detalles. Tal indiferencia abre el camino al mal. Los síntomas de decadencia son los primeros resultados. Esto lo indica el curso habitual de la historia. No se trata de una ley inexorable. Quien comprende su posición puede prevenir tales efectos siendo perseverante y precavido.

 

LA IMAGEN:
"Agua sobre el fuego: la imagen de la condición de antes de completar. El hombre superior extrae opinio­nes de la desgracia y se arma en su contra antes que llegué".
Cuando el agua en una tetera cuelga sobre el fuego, los dos elementos están en relación y se genera energía: la producción de vapor. Pero la tensión resultante requiere precauciones. Si el agua hierve en exceso el fuego se apaga a causa de su energía. Si el calor es demasiado grande el agua se evapora en el aire. Se ha quebrado la relación de equilibrio y los elementos se vuelven hostiles los unos contra los otros. Sólo extre­madas precauciones pueden impedir el daño. En la vi­da también hay momentos en que todas las fuerzas están balanceadas y trabajan en armonía, y todo pa­rece marchar en el mejor de los órdenes. Sólo el sa­bio sabe reconocer en esos momentos el peligro oculto y toma las precauciones a tiempo.

 

LAS LINEAS:
Nueve en la base significa: "Frena sus ruedas. Mete su cola al agua. Sin reproches".
En los tiempos que siguen a una gran transición todo empuja hacia ade­lante, en la dirección del desarrollo y el progreso. Pe­ro al comienzo esta presión no es buena; puede forzar las cosas y conducir al colapso., Un hombre de carác­ter fuerte no se deja contaminar por esta especie de intoxicación general, sino que observa el curso del tiempo. Sin embargo `no logra liberarse del todo de las desastrosas consecuencias la presión general, pero sólo le sucede como al zorro que al cruzar el agua se moja la cola en el último minuto. No sufre un dañó real, porque su conducta ha sido correcta.
Seis en el segundo lugar significa: "La mujer pierde la cortina de su carruaje. No corras tras ella; al sép­timo día la encontrarás".
Cuando una mujer conduce un carruaje lleva una cortina para protegerse de las miradas de los curiosos. Se mira como una falta al decoro conducir cuando se pierde la cortina. Aplicado a la vida publica, esto se refiere a un hombre que desea concluir una labor para la que no cuenta con la confianza de las autoridades que requiere, especial­mente para su protección personal. Lo mismo si busca trabajo. Si el hombre superior no le otorga su con­fianza, querría buscar los medios para atraer la aten­ción sobre sí. Pero se le previene contra tal procedi­miento. Es preferible esperar tranquilamente y desa­rrollar la personalidad por el propio esfuerzo. Los tiem­pos cambian. Viene una nueva, era y el hombre no po­drá permanecer extraviado. Sólo debe ser capaz de esperar.
Nueve en el tercer lugar significa: "El ilustre Anta pasado disciplinó el país del Demonio.
Después de los de tres años lo conquistó. La gente interior no debe ser empleada".
Después de-los tiempos de completar, cuando se ha establecido un nuevo poder y todas las cosas en el país parecen estar en oren, sigue inevita­blemente un período de expansión colonial. Es impor­tantísimo mantener una conecta política en esta materia. El territorio que se gane a tan amargo costo no debe ser mirado como un hospicio de caridad pa­ra aquella gente que por una u otra razón no puede seguir viviendo en sus propios hogares, pero a las que se les considera lo suficientemente buenas para las colonias. Esto es cierto tanto para los asuntos importan­tes como para los menores, ya que no sólo los esta­dos en desarrollo llevan una política colonial. Las ur­gencias de expansión, con todos sus peligros consi­guientes, son parecidas en cualquier tipo de empresas.
Seis en el cuarto lugar significa: "Las mejores ropas se vuelven andrajos; Sé cuidadoso durante todo el día".
En tiempos de cultura floreciente, pueden ocu­rrir convulsiones ocasionales descubriendo males ocul­tos en la sociedad y de los que al comienzo se habla con gran escándalo. Pero la situación en su totalidad es favorable, ya que tales males pueden ser superados y prevenidos por el público. Luego todo se olvida y la paz 'reina aparentemente una vez más. Sin embargo, el hombre inteligente toma estos casos como adverten­cias que no hay que descuidar. Es la única manera de evitar sus malas consecuencias.
Seis en el quinto lugar significa: "El vecino del este mató un buey. No debe .esperar demasiada felicidad como el vecino del oeste con su pequeña ofrenda".
­Las actitudes religiosas están influenciadas por la at­mósfera espiritual de la época. Las formas más simples son reemplazadas por rituales más elaborados y gran despliegue exterior. Pero nada serio encierra este espectáculo de magnificencia: los caprichos humanos ocu­pan el lugar de la obediencia consciente a la voluntad divina. Dios mira en los corazones. Un sacrificio simple ofrecido con real piedad atrae más grandes bendicio­nes que un servicio impresionante sin fe.
Seis en la cima significa: "Mete la cabeza al agua. Peligro".
Se añade otro consejo. Después de cruzar la corriente, el hombre no necesita volver a meterse al agua a menos que sea tan imprudente como para in­tentar regresar. Siempre que siga adelante escapará al peligro. Pero le fascina mirar hacia atrás para divisar el peligro del que escapó. Tan vana auto admiración trae desgracia. Conduce al peligro y si sólo al final se resuelve a continuar caerá víctima del peligro que él mismo concitó.

 

 

 

 

 

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