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Comienzan A Mercantilizarse Las Pirámides

Nueve años antes, los norteamericanos Veme L. Cameron y Ralph Bergstresser habían realizado experiencias con piramiditas e incluso
escribieron un libro que nadie compró, pero el checo Karol Drbal leyó en 1949 alguna referencia a la pirámide del francés y quiso repetir
la curiosa experiencia. No le importaba el qué dirán si a cambio de esto lograba divertirse con el aparatito. Pero no se limitó a introducir
animalitos muertos en el modelo que fabricó.
Hizo la prueba con un dedo lastimado, para ver qué sucedÍa, repitió el experimento, con hojas de plantas, huevos frescos, pedazos de
carne y fruta. Y también, quién sabe por qué razón, repitió la experiencia con hojas de afeitar usadas.
Obtuvo resultados increíbles. Que secasen las heridas del cuerpo o que se momificasen los animales muertos, era algo que había
esperado, pero ¿cómo era posible explicar lo que sucedió con las hojas de acero?
Construyó la primera pirámide en serio, que tituló Pirámide afiladora de hojas de afeitar, y fue a presentarla en la oficina de
patentes. Se rieron de él. No se desalentó y siguió insistiendo, hasta que en 1959 accedió a realizar con la pirámide una experiencia el
jefe de la oficina y quedó tan convencido que dieron al invento el número de patente 91.304. Drbal se puso a fabricar pirámides a
escala, de 15 centímetros de altura, pero de diferentes materiales -madera, cartón o plástico-, hasta que finalmente utilizó la espuma
de poliestireno.
Comenzó a ganar dinero con los objetos curalotodo, que no tardaron en ponerse de moda en Europa y muy pronto cruzaron el mar para
enseñar a los norteamericanos lo que debe hacerse cuando se corta alguien un dedo o en otras ocasiones igualmente importantes. Entre
otras cosas, se descubrió que las pirámides de juguete arreglaba los relojes descompuestos y devolvía el vigor perdido a los
importantes. Por su parte, los ocultistas añadieron otra propiedad de la pirámide: se escribe un deseo en un papel, se introduce en la
pirámide encontrándose orientada de norte a sur, y no tardará en ser concedido el deseo.

¿En Qué Consiste El Secreto De La Energía Piramidal?

Los fabricantes de hojas de afeitar aconsejan no pasar un trapo, ni siquiera limpio, por el filo, sino lavar la hoja bajo un simple chorro de
agua. Esto es debido a la estructura cristalina del filo. Una acción brusca puede eliminar los cristales y dejar inservible la hoja.
Los cristales son como seres vivientes, puesto que crecen y se reproducen por sí solos. Algunos cristales, como los del cuarzo, poseen la
propiedad de emitir débiles corrientes eléctricas al ser estrujados, como si fuera una protesta contra el mal trato. En cuanto a la hoja de
afeitar, desaparece una buena parte de sus cristales al ser usada. En teoría, hay razones para suponer que al paso del tiempo estos
cristales llegarán a reponerse, si la hoja no se oxida antes. Pero sucede que al colocar la hoja en el interior de la pirámide, por pequeña
que sea, el fenómeno se acelera. ¿Cómo explicar este aparente milagro?
piramide espiritual
El poder de la pirámide puede ser concentrado dentro de un marco de forma apropiada, según afirman algunos.
Sabemos que el Sol envía sus rayos luminosos en todas direcciones y que al chocar contra objetos como la Luna, esa luz del sol se
polariza y comienza a vibrar en una sola dirección. Esta luz polarizada es susceptible de destruir el filo de una hoja de afeitar expuesta a
la luz de la luna, pero no explica el efecto contrario, tal como se produce dentro de la pirámide. ¿Acaso la Gran Pirámide y sus
imitaciones de bolsillo actúan como lentes capaces de recoger la energía cósmica, o como catalizadores que aceleran el crecimiento de
los cristales?
Otro checo que deseaba también descubrir una propiedad maravillosa y enriquecerse al mismo tiempo, un tal Robert Pavlita, desarrolló
poco más tarde el llamado generador psicotrónico, una máquina supuestamente capaz de almacenar energía originada en la mente
humana. Cuando una persona se concentra en algunos puntos del generador, atrae éste energía no magnética y se mueven entonces los
pequeños motores que funcionan en el vacío, además de purificarse el agua contaminada y acelerar las plantas su crecimiento. Este
señor Pavlita afirma que su máquina puede leer la mente, controlar los pensamientos, predecir el futuro y comunicarse con entidades de
otros planos de la existencia.
Lo más curioso de esta máquina psicotrónica es que no la inventó Pavlita. Confiesa que halló el principio en viejos manuscritos que
existen en la Biblioteca de Praga: tratados de magia negra basada en una tecnología ocultista desarrollada por una civilización anterior
a la egipcia y a la sumeria.
Quién sabe si el invento de este segundo checo pueda tomarse en serio, pero es indudable que el hallazgo de Drbal está inspirado en
misteriosas fuerzas que el ser humano todavía desconoce.

¿Existia Un Secreto Para Liberar La Energía?

¿Engendra la geometría tan especial de la pirámide un campo magnético en su interior, en combinación con las fuerzas telúricas? La
verdad es que se ignora cómo opera este fenómeno, que tal vez conocían los antiguos egipcios. ¿Descubrieron esta fuerza
accidentalmente y decidieron utilizarla en su provecho? ¿Existió una raza supercivilizada que conocía el secreto de la energía piramidal y
se lo enseñó a sus discípulos, los sacerdotes egipcios?
La ciencia comienza a cambiar. Algunos sabios de mente más abierta se apartan ya del dogma absurdo que los ha mantenido sumergidos
en el fácil conformismo y comienzan a interesarse en los misterios que acompañan al hombre. Están estudiando las características
físicas y geométricas de las pirámides en general, seguros de que ocultan grandes cosas. Hacen caso omiso de lo tradicional y de las
leyes establecidas y buscan una función física posible de la forma piramidal.
plano de las piramides
Planos de las pirámides de Kefrén y Mikherinos. Se pueden apreciar las distintas cámaras y corredores que poseen estas dos pirámides
de la Meseta de Gizeh.
Están ahora seguros de que, por su forma terminada en punta, las pirámides acumulan la energía cósmica, las vibraciones magnéticas y
las ondas energéticas desconocidas. Es decir, que las pirámides actúan como condensadores, como cristales polarizados de aumento de
ciertas manifestaciones de la energía. Aceleran la velocidad y la intensidad de las ondas telúricas procedentes de las capas freáticas
sobre las cuales levantaron los antiguos estas construcciones, creando en su interior un vacío biológico que es capaz de provocar
cambios en la materia orgánica.
No hay duda de que si los egipcios, los mayas, chinos, olmecas, babilónicos y toltecas construyeron las pirámides cerca del agua o sobre
mantos acuíferos, era porque conocían el secreto de la liberación de inmensas cantidades de energía. Conocían también las alteraciones
del campo magnético terrestre y su intensidad, y por esta razón acondicionaron las pirámides en lugares donde, según habían
descubierto, era más intensa la influencia cósmica. Y estos lugares se encuentran en una angosta faja, a la altura del Trópico de Cáncer.
La Tierra está sometida a una interacción electromagnética y radiactiva con los otros planetas de nuestro sistema solar, que influyen
decisivamente en la vida orgánica. El campo magnético intercepta a las radiaciones cósmicas, y las partículas procedentes del cosmos
describen trayectorias que se orientan de acuerdo con las líneas del campo magnético. Esto tampoco lo ignoraban los egipcios -o sus
maestros-, quienes consideraban además que el Sol tiene mucho que ver con este fenómeno. Con justa razón lo consideraban sagrado. Y
sabían igualmente los egipcios que las manchas y las tormentas solares influyen en los seres humanos y en la vida que los rodea.
Lástima que estos fenómenos fuesen olvidados a partir de la caída de Roma, cuando se abatieron sobre el mundo las tinieblas de la
Edad Media y sólo algunos sabios solitarios, como los alquimistas, siguieron estudiándolos, gracias en parte a los viejos documentos que
lograron rescatar. Fue la intervención de Antonio Bovis la que impulsaría más tarde el estudio de las pirámides. Se han comenzado a
estudiar las propiedades de las pirámides y que influyen no sólo en la materia, sino también en la mente. Los enfermos atendidos en
salas de forma piramidal mejoran antes, tanto del cuerpo como del espíritu.
 
 
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